Para el negocio
Tu tienda, en el teléfono de tu cuadra.
Sin apps que no entiendes ni contratos que no leíste. Abres cuando estás atendiendo, y cobras lo que vendes.

0 %
de comisión sobre el domicilio
0
le cuesta al vecino que te pida
66
productos listos para tu catálogo
¿Y la comisión? Un porcentaje sobre lo que entregas, nunca sobre el domicilio. Te decimos cuál es antes de que abras, y lo ves aplicado pedido por pedido en tu estado de cuenta. Si algún día cambia, te avisamos antes — nunca después.
Lo que cambia para ti
Abres tu día cuando quieres
Si no confirmas la apertura, no te entran pedidos. Nada de compromisos que no puedes cumplir porque estabas cerrando.
Aceptas con TU tiempo
20, 30, 45 minutos. Lo decides al aceptar, según lo que tengas en el mostrador en ese momento.
El precio final lo propones tú
Si hay que pesar, sustituir o ajustar algo, mandas la propuesta y el pedido se detiene hasta que el cliente la apruebe. Nadie se lleva una sorpresa.
El domicilio es tuyo, entero
No cobramos comisión sobre el envío. Ese dinero es del negocio que se movió.
Empiezas con catálogo hecho
Marcas de una lista de productos de tienda de barrio —con sus fotos— y les pones tus precios. No tienes que fotografiar un tomate.
Ves tus cuentas del mes
Ventas, comisión y base de cálculo, en pesos y sin letra pequeña.
¿Empezamos?
Mandas la solicitud con los datos de tu tienda y administración la revisa. No cualquiera se pone como tendero: por eso el vecino confía en lo que ve.
Solicitar mi tienda