Mercado del barrio

El barrio,
a domicilio.

Dinos a dónde va el pedido y te mostramos los negocios de tu cuadra que llegan hasta ahí. Los de siempre, ahora sin salir de casa.

Primero la dirección.
Después, la oferta.

Las apps de siempre te enseñan un catálogo infinito y al final descubres que nada llega a tu casa. Aquí es al revés: dices dónde recibes y solo ves los negocios que de verdad alcanzan tu cuadra.

Sin promesas que no se pueden cumplir.

Cómo funciona

01

Dinos a dónde

Guardas la casa, la oficina, donde tu mamá. La oferta se arma desde ahí.

02

Armas el pedido

De un solo negocio. Si algo no está en la lista, se lo pides por texto.

03

El veci lo trae

Entrega el mismo comercio, que es quien conoce el barrio y a ti.

Tres reglas que no negociamos

Un pedido, un negocio

No mezclamos tiendas para inflar el carrito. El que prepara es el que entrega, y responde.

El precio lo apruebas tú

Si hay que pesar, sustituir o ajustar algo, el pedido se detiene hasta que digas que sí.

El domicilio es del comercio

No cobramos comisión sobre el envío. Ese dinero es del negocio que se movió.

Para el negocio

Tu tienda, en el teléfono de tu cuadra.

Abres tu día cuando de verdad estás atendiendo. Si no lo abres, no te entran pedidos — nada de compromisos que no puedes cumplir.

  • Aceptas con el tiempo que tú decides: 20, 30, 45 minutos.
  • Propones cambios de precio y el cliente los aprueba antes.
  • Ves tus ventas del día y la comisión, sin cuentas raras.
Entrar a mi panel

Tu barrio ya tiene
lo que necesitas.

Solo faltaba una forma de pedirlo.

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