Dinos a dónde
Guardas la casa, la oficina, donde tu mamá. La oferta se arma desde ahí.
Mercado del barrio
Dinos a dónde va el pedido y te mostramos los negocios de tu cuadra que llegan hasta ahí. Los de siempre, ahora sin salir de casa.
Las apps de siempre te enseñan un catálogo infinito y al final descubres que nada llega a tu casa. Aquí es al revés: dices dónde recibes y solo ves los negocios que de verdad alcanzan tu cuadra.
Sin promesas que no se pueden cumplir.
Guardas la casa, la oficina, donde tu mamá. La oferta se arma desde ahí.
De un solo negocio. Si algo no está en la lista, se lo pides por texto.
Entrega el mismo comercio, que es quien conoce el barrio y a ti.
No mezclamos tiendas para inflar el carrito. El que prepara es el que entrega, y responde.
Si hay que pesar, sustituir o ajustar algo, el pedido se detiene hasta que digas que sí.
No cobramos comisión sobre el envío. Ese dinero es del negocio que se movió.
Para el negocio
Abres tu día cuando de verdad estás atendiendo. Si no lo abres, no te entran pedidos — nada de compromisos que no puedes cumplir.